Los riesgos de cerrar sin permiso la terraza – El Mercurio.com – El periódico líder de noticias en Chile

 Quienes agrandan sus departamentos sin pedir autorización se exponen a diversos problemas: multas municipales; pérdida del beneficio DFL2 si se excede la superficie, o el cobro retroactivo de contribuciones son algunas de las posibles consecuencias. 
Felipe Álamos Undurraga 

No es llegar y ampliar.

Explica la abogada Andrea Duarte que desde el punto de vista de la copropiedad inmobiliaria, el copropietario debe verificar que el reglamento no prohíba la ampliación de la terraza. "Si el reglamento nada dice -o si lo autoriza-, es necesario que la ampliación sea aceptada por la asamblea extraordinaria de copropietarios, ya que, al ampliar, cambiará la fachada del edificio, que es un bien común. Vale decir, todo cambio significativo en los bienes comunes precisa autorización de la asamblea".

Afirma la experta que autorización se requiere toda vez que, al ampliar, se verificará un cambio en los bienes comunes, que son de propiedad de todos quienes son dueños de un departamento en ese edificio.

"Al ampliar una terraza, cambia el exterior del edificio, el cual fue proyectado y construido de cierta forma, y que fue del agrado de quienes compraron una unidad en ese edificio. Por lo tanto, toda transformación en los bienes comunes tiene que ser aprobada por la asamblea y, en este caso, extraordinaria".

Dice que lo mismo ocurre cuando se desea cambiar el color de la fachada, es decir, de los muros exteriores del edificio. "Y otro ejemplo es cuando se desea instalar juegos infantiles en los jardines del edificio".

¿Qué pasa si el vecino construye sin autorización?

"La municipalidad podría sancionar con multa al copropietario que realice la obra sin la autorización correspondiente. Pero podría también ordenar la demolición en caso de ser necesario según su criterio. Por ejemplo, cuando afecta la estructura del edificio", señala Andrea Duarte.

Pero eso no es todo.

"Además, ante el SII, al aumentar la cantidad de metros útiles, seguramente aumentará la tasación fiscal y, por lo mismo, aumentará también el impuesto territorial, pudiendo el servicio pedir el reintegro de la diferencia retroactivamente a la fecha del cierre. Incluso, si al aumentar el espacio útil la propiedad deja de ser DFL 2, pierde todos los beneficios de esta norma".

Por eso, es mejor no arriesgarse.

Señala la abogada que hay muchos ejemplos de conflictos y fiscalizaciones originados por ampliaciones ilegales.

"Conozco el caso de un edificio donde un comunero, sin autorización de ninguna clase, amplió la terraza, para lo cual demolió una porción de las jardineras que formaban parte de la fachada. Un vecino, indignado con la iniciativa, lo denunció a la Dirección de Obras, la que catastró todo el edificio y pudo constatar que en todos los departamentos, de una u otra forma, se habían hecho ampliaciones. La Dirección de Obras, a su vez, presentó la denuncia al SII, el que revalorizó los departamentos, los cuales perdieron además su condición de DFL 2 por haber excedido el metraje máximo permitido, incluyendo el departamento del denunciante".

Conflicto creciente

Otro problema muy común en los edificios, afirman los expertos, es la instalación de antenas de televisión satelital, sin contar con la autorización de la comunidad. Señala el abogado Camilo Mirosevic Verdugo, de Mirosevic, Ortiz & Asociados, que lo ideal es dictar un reglamento interno que establezca requisitos al respecto o someter la materia a aprobación de la asamblea.

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