Reciclaje en edificios: sacar dinero de la basura

Reciclaje en edificios: sacar dinero de la basura

(Portalinmobiliario.com, 20-04-2010)

Generar basura es inevitable. Pero existen formas de hacerle frente de manera inteligente. Y en los edificios, donde los desperdicios se multiplican por el número de departamentos, una opción es reciclar. Así, además de ayudar al medio ambiente, las finanzas de la comunidad también se ven beneficiadas.

Cuando se vive en comunidad se produce basura a gran escala. Por lo mismo, es bueno darle espacio a ideas que pueden contribuir a mejorar la calidad de vida y de paso ayudar al medio ambiente. Y en el mercado inmobiliario, muchos hacen suyo este concepto. Lo tienen claro en DCC S.A, empresa que decidió sacarle partido a la basura y darle un valor agregado a sus proyectos.
Con una construcción a cuestas y el edificio Al Manara —próximo por entregar en 2011 en Providencia— saben que esto es un plus a la hora de vender. “En nuestro caso la gente lo ha tomado con muy buena aceptación”, dice el sub gerente general de DCC, Georges Heloue.

COOPERACIÓN. Del total de basura sólida domiciliaria que se produce en Santiago, sólo un 12% se recicla para hacer otros productos.

Fuente: Regenera Ltda. (izquierda) y Portalinmobiliario.com (derecha)

En los edificios de DCC todo está pensado. En cada piso existen unas mini bodegas donde hay tambores destinados a todos los desechos que puedan ser reutilizados como plásticos, vidrios y latas. También existen repisas en donde se dejan los papeles y cartones. Y dando un paso más allá, han querido implementar el reciclaje de aceite de cocina, que luego puede ser vendido para fabricar este mismo elemento pero ahora para vehículos. Aquí nada se pierde.
Si se trata de infraestructura, en DCC optaron por lo sano e incluyeron desde la fase de cálculo del proyecto los depósitos y salas de reciclaje de basura. Según Heloue, es sólo cosa de espacio. “Si lo piensas, el problema podría ser el costo de equiparla con tambores y repisas, pero si ese monto se compara con lo que cuesta construir un edificio y los 100.000 ó 200.000 pesos que se puede gastar en implementarlo, no es nada”, indica.
Una cosa por otra
Sí, ayudar al medio ambiente es una de las grandes misiones con el reciclaje. Pero seamos francos, detrás de esto hay una poderosa industria que ha sabido capitalizar esta buena obra. En Chile, se generan algo más de 5.000.000 de toneladas de residuos sólidos domiciliarios, y qué mejor que de esto se pueda sacar provecho.
El negocio consiste en que existen empresas que reutilizan estos elementos como materia prima para fabricar luego sus productos. ¿Cuáles? Los papeles viejos sirven para hacer cuadernos, carpetas e incluso platos de cartón desechables; el vidrio se puede transformar en botellas de vino y hasta vasos; y el plástico en tapas de bebidas y bolsas de supermercado. He ahí el nicho de reciclaje para los edificios.

RECOLECCIÓN. Para la comodidad de la comunidad las botellas, papeles y latas se retiran de los edificios una vez a la semana.

Fuente: Portalinmobiliario.com

Según Heloue, si bien no es tanto lo que la comunidad de un edificio puede generar por este concepto, (entre 10.000 y 20.000 pesos mensuales) no deja de ser “platita extra”. “Este dinero puede ingresar para rebajar los gastos comunes del edificio, para el fondo de reserva o para lo que se estime conveniente. Es un ingreso adicional a la comunidad y eso siempre es bienvenido”, dice el representante de DCC.
Pero, aunque exista una retribución monetaria de por medio, a veces no todo se da fácil. Según cuenta Anton Belkner, representante de Regenera Ltda. —empresa dedicada al reciclaje urbano y domiciliario— aún queda mucho camino que recorrer en nuestro país en el tema del reciclaje.
“A veces hay personas a las que les molestan estéticamente los contenedores o que encuentran muy sucio este tema, y otros a los que por ejemplo no le importa botar pañales sucios y hasta monitores de computador en un contenedor de reciclaje”, asegura.
Todo radica, según el experto de Regenera, en la necesidad de educar a la población y hacer un llamado a las autoridades para que pongan el tema del reciclaje sobre el tapete. Incluso, Belkner cree que es necesario que se legisle sobre la materia, de lo contrario: “no vamos a avanzar mucho (…) este es un problema de país”, sentencia. Georges Heloue cree además que los municipios debieran exigirlo dentro de las normas de edificación, para así hacer del reciclaje algo mucho más formal.
Todos para uno…
El reciclaje aún es algo amateur, por eso no hay máquinas dentro de cada departamento que saquen, como por arte de magia, los plásticos y papeles. No hay equipos que hagan esa pega por nosotros. Por eso, la simbiosis que se genere entre los residentes de un edificio y su personal es de gran importancia.
Los vecinos deben estar dispuestos a separar sus residuos y no llegar y botar lo que sea. Ese es el primer paso. El segundo es generar un vínculo con la administración y con las personas del mismo edificio para que establezcan un modus operandis y reúnan lo que los vecinos dispusieron en sus respectivos pisos.
"El apoyo y colaboración es lo básico para entrar bien en un edificio, por lo mismo si la administración no lo toma como un tema prioritario no va a funcionar”, dicen en Regenera Ltda, donde ofrecen el servicio de aplicación y gestión del sistema de reciclaje en edificios que no cuentan con él.

Y con esto concuerda Georges Heloue, quien asegura que hay que tomar esta tarea como una labor conjunta que va en beneficio de toda la comunidad.
Finalmente Heloue asegura que el reciclaje va por buen camino, y que en algunos años más no será tan raro encontrarse con edificios residenciales con depósitos de reciclaje y con todo el sistema operativo funcionando a su favor.
Porque según él, las buenas ideas se deben copiar a favor de un mejor producto. En este caso, de mejores edificios.

Fuente: Regenera Ltda.

Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.