El Stress Laboral

Cuatro tácticas para eliminar el stress

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“Me encuentro abrumado por la cantidad de trabajo que tengo. Casi nunca almuerzo, trabajo hasta horas ridículas y siempre me siento como si me zambullera en el trabajo. Para empeorar todo esto, llego a casa y todo lo que hago es pensar en todo lo que tengo que hacer en mi oficina. ¿Cómo puedo hacer para controlar mi stress?”

Por Dagoberto Aránguiz

El Señor está consciente del stress que la vida laboral de hoy nos puede ocasionar. A medida que la tecnología avanza, el mundo terrenal espera que la gente termine sus proyectos en la mitad del tiempo del  que lo hubiesen hecho hace 10 años.

Aquí hay algunos principios Bíblicos que le ayudaran a lidiar con situaciones estresantes.

1. El Señor espera que manifestemos nuestra dependencia de su ayuda. Mientras recuerde que el Señor siempre está para el necesitado, no habrá problemas. El Señor proveerá los medios para que evite la tentación de hacer todo usted, en vez de esto, busque con sabiduría y humildad las opiniones de sus colegas, ore manifestando su confianza en que el Señor lo guiará al tomar sus decisiones, y pronto sentirá en su corazón su respaldo y tranquilidad.

2. ¿Qué es lo peor que le puede pasar si no cumple con todas sus tareas? Recuerde que la razón por la cual usted esta empleado es porque el Señor lo hizo capaz e inteligente, de manera que siempre encontrará la manera de servirle a Él y por qué no a su compañía.

3. Vea lo bueno y grandioso que es haber conocido al Señor. Muchas veces, cuando nos vemos inundados de asuntos estresantes, pensamos en lo malo y negativo, en vez de buscar aliento y regocijo en nuestro Salvador. Seguramente el Señor le ha dado tantas cosas lindas para disfrutar que sus preocupaciones serán solamente una molestia.

4. Compartimientos estancos: ocúpese de una situación en particular y no se preocupe por lo que pasará luego. Por ejemplo, cada día cuando vuelvo a mi casa, me detengo en un parque, allí oro y doy gracias por lo vivido durante el día, Doy gracias por mi trabajo, pido ayuda en los emprendimientos y pido sabiduría para tomar las decisiones que día a día son parte de nuestra labor en el trabajo, le cuento al Señor todas mis preocupaciones y problemas del día,  se los entrego y abro mi corazón para que lo llene de su amor, de esta manera llego a casa recargado de su amor y de su paz. El Señor a medida que vamos creciendo como cristianos nos va colocando más momentos decisivos, buenos y malos, todos nos causan stress, si no estamos en constante comunión con Él. Así, los buenos Cristianos no tienen preocupaciones, tienen una Fe inmensa en que sus Dones bastarán para cumplir su Propósito en el Señor.

El practicar estas 4 técnicas me ha ayudado a ser más alegre, creo que a usted también lo ayudarán.

 
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