¿Informar o inspirar?

   Joaquín Frías

En muchas ocasiones este es el dilema que enfrentan los responsables del newsletter impreso o digital mediante el cual la compañía se comunica con sus recursos humanos.

La opción no tiene por qué ser excluyente, desde ya, pero puestos a elegir la recomendación de varios especialistas es clara: el principal objetivo de estos medios internos de comunicación debería ser aumentar la productividad del empleado.

De hecho, los newsletters de este tipo que más impactan en la cultura de la organización son precisamente los que tienen este enfoque, los que se proponen motivar más que informar.

Parece obvio, pero a veces sucede todo lo contrario. A veces la "nota de tapa" resulta ser un nuevo producto o servicio en vez de, por ejemplo, el caso de un representante que por propia iniciativa logró optimizar un proceso.

En realidad, la perspectiva informativa pura, digamos, suele generar escaso interés. Los ejemplares quedan apilados durante días o son eliminados sin demora de la bandeja de entrada.

Aumento de las relaciones y el reconocimiento entre pares, identificación con los objetivos de la compañía, estimulación del trabajo en equipo; para todas estas cosas sirven estos boletines.

¿Y qué contenido suelen tener? Aunque el menú es amplio, algunos ingredientes no pueden faltar: actualización de los objetivos de la empresa, perfil de empleados destacados, acciones conjuntas de voluntariado, logros externos de algún colaborador.

También es interesante incluir anuncios de nuevos beneficios, tips de salud, datos de los diferentes departamentos y extensiones de la empresa, actualizaciones tecnológicas y, por qué no, cómo influyen ciertos hechos de la realidad en la vida corporativa.

Finalmente, digamos que estos medios son ideales para generar feedback de los empleados, ya sea a través de un buzón de sugerencias o la realización de encuestas.

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